miércoles, 21 de diciembre de 2016

El día que tenga un casoplón así...

Cuando a veces veo las tertulias políticas, que es algo que mi padre me obliga a hacer sistemáticamente al menos un par de veces a la semana, me ha sorprendido escuchar a algunos políticos que critican que la juventud en España tiene la curiosa tendencia de sentir que ha logrado algo en la vida siempre que se pueden comprar una vivienda. Digo que me sorprende porque, en la mayoría de los casos, son gente que tiene ya no una, sino dos o hasta tres viviendas en propiedad, y no veo que a ellos les dé por deshacerse de ellas para irse de alquiler, como parece ser que sería lo ideal que hiciéramos los jóvenes para seguir la tendencia de Europa (también me sorprende cómo hay que parecerse a Europa sólo cuando a ellos les conviene, pero es un comentario que no hago en casa porque mi padre es europeísta reconcentrado, aunque para mandar callarnos y hacer su voluntad sí que saca el genio español, jeje).
Para colmo de males hay un programa en la tele que se dedica (ya hay que ser sádicos) a mostrar las casas que la gente tiene por todo el territorio español, que digo yo que bien se podían venir a mi barrio a sacarlas, pero no: tipo mansiones, bungalows, chalets adosados y pisos en las mejores y más cotizadas zonas del país, que, coño, lo extraña sería que tuvieran pisitos de 30 metros cuadrados realizados con pladur y gres.


Qué quieres que te diga, a mí me pone negro ver esa ostentación y ese despliegue de recursos de gente que quiere aparentar que tener la casa de tus sueños en el sitio elegido (que no suele ser la periferia, como ya he dicho) y con la decoración más exclusiva es lo más normal del mundo. Y aunque en frío reconozco que ellos no tienen la culpa de estar forrados, y de que el programa, que intenta tener público para que sea rentable, saque las mejores viviendas, en caliente me repatea el hígado ver la clase de casoplones que se gasta el personal.
Y eso me ha hecho reflexionar: ¿qué tipo de casa, en qué lugar y de qué estilo me gustaría tener? Pues bueno, eso íremos viendo si decides seguir visitando mi blog.